El mundo es cada vez más rápido, está cada vez más conectado y las personas son cada vez más exigentes. Durante los últimos años hemos visto cómo los contenidos digitales  han cambiado radicalmente gracias a la tecnología, la Internet y la internacionalización de las empresas.

El hecho de tener  nuestros contenidos en diferentes idiomas incrementa la visibilidad en google, aumentando las oportunidades de ventas y facilitando el proceso de internacionalización. Por otro lado, mejoraremos  el posicionamiento de nuestra página web lo cual nos da la opción de poder segmentar al público al que queremos llegar. Al traducir el sitio web mejorará notoriamente la  imagen y la marca, con esto podemos conseguir una mayor expansión de nuestro negocio al poder llegar a un mayor público y sobre todo, y el más importante, repercutirá en mayores beneficios para nuestra empresa.

Estos efectos generan impacto no solo fuera de la empresa sino que también facilita la comunicación entre clientes y trabajadores, ya que la gran mayoría de la información que posibles clientes de otros países deseen conocer se encuentran fácilmente en la página web de la empresa o en sus diferentes redes sociales, las cuales  por su parte logran que los contenidos sean globales y de interés general, es decir que hoy el consumidor puede decidir qué ver y qué no, qué consumir y qué no y además tiene la opción de compartir contenido y opinar sobre este en cualquier idioma.

 

Paula Cruz
Intern Before Communication